Medardo Angel Silva, un alma EcuatorianaUn poeta atormentado en vida y aclamado después de su muerte
Medardo Angel Silva:
1898-1919
Sin duda el mejor exponente del movimiento modernista en la poesía ecuatoriana, con una precoz, breve, pero valiosa producción (1918-1919), parte de la cual publicó en Diario El Telégrafo bajo el seudónimo de Jean D’agreve.
El trágico suicidio frente a su novia Amada Villegas simboliza el mundo atormentado , de falsos anhelos que marcaron la vida del autor.
Sus obras han sido llevadas a la música popular y su vida y muerte escenificada en la televisión nacional.
Entre sus principales producciones destaca: Dance D’Anitra, Aniversario, Alma en los Labios. Esta ultima es una canción popular que muchos ecuatorianos entonan aun sin conocer el nombre del autor.
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=crit.php&wid=1061&show=poemas&p=Medardo+Angel+Silva
Su obra representa una época romántica en el que el amor era siempre exaltado. También representaba el amor entre dos personas de diferente estrato económico, social o racial. Amores frustrados como el que el mismo Silva experimentó llevado al extremo cuando termina con su propia vida.
Su obra comentada:
ANIVERSARIO
Hoy cumpliré veinte años.
Amargura sin nombre de dejar de ser niño y empezar a ser hombre;
de razonar con lógica y proceder segúnlos Sanchos,
profesores del sentido común.
Me son duros mis años y apenas si son veinte-
ahora se envejece tan prematuramente;
se vive tan de prisa, pronto se va tan lejos
que repentinamente nos encontramos viejos
en frente de las sombras, de espaldas a la aurora
y solos con la esfinge siempre interrogadora.
¡Oh madrugadas rosas, olientes a campiña
y a flor virgen; entonces estaba el alma niña
y el canto de la boca fluía de repente
y el reír sin motivo era cosa corriente!
Iba a la escuela por el más largo camino
tras dejar soñoliento la sábana de lino
y la cama bien tibia, cuyo recuerdo halaga
sólo al pensarlo ahora; aquel San Luis Gonzaga
de pupilas azules y rubia cabellera
que velaba los sueños desde la cabecera.
Aunque íbamos despacio, al fin la callejuela
acababa y estábamos enfrente de la escuela
con el "Mantilla" bien oculto bajo el brazo
y haciendo en el umbral mucho más lento el paso,
y entonces era el ver la calle más bonita,
más de oro el sol, más fresca la alegre mañanita.
Y después, en el aula con qué mirada inquieta
se observaban las huellas rojas de la palmeta
sonriendo , no sin cierto medroso escalofrío,
de la calva del dómine y su ceño sombrío.
Pero, ¿quién atendía a las explicaciones?
Hay tanto que observar en los negros rincones
y, además, es mejor contemplar los gorriones
en los nidos, seguir el áureo derrotero
de un rayito de sol o el girar bullanguero
de un insecto vestido de seda rubia o una
mosca de vellos de oro y alas de color de luna.
El sol es el amigo más bueno de la infancia;
nos miente tantas cosas bellas a la distancia,
tiene un brillar tan lindo de onza nueva! Reparte
tan bien su oro que nadie se queda sin su parte;
y por él no atendíamos a las explicaciones.
Ese brujo Aladino evocaba visiones
de las mil y una noches -de las mil maravillas-
y beodas de sueño nuestras almas sencillas
sin pensar, extendían sus manos suplicantes
como quien busca a tientas puñados de brillantes.
Oh, los líricos tiempos de la gorra y la blusa
y de la cabellera rebelde que rehúsa
la armonía de aquellos peinados maternales,
cuando íbamos vestidos de ropa nueva a Misa
dominical, y pese a los serios rituales,
al ver al monaguillo soltábamos la risa.
Oh, los juegos con novias de traje a las rodillas,
los besos inocentes que se dan a hurtadillasa
la bebé amorosa de diez o doce años,
y los sedeños roces de los rizos castaños
y las rimas primeras y las cartas primeras
que motivan insomnios y producen ojeras.
¡Adolescencia mía! te llevas tantas cosas,
¡que dudo si ha de darme la juventud más rosas!,
¡y siento como nunca la tristeza sin nombre,
de dejar de ser niño y empezar a ser hombre!
Hoy no es la adolescente mirada y risa franca
sino el cansado gesto de precoz amargura,
y está el alma, que fuera una paloma blanca,
triste de tantos sueños y de tanta lectura...!
TALLER:
1. Describe tres emociones experimentadas al leer Aniversario
2. ¿Qué es lo que más preocupaba al autor?
SE VA CON ALGO MIOSe va con algo mío la tarde que se aleja;
mi dolor de vivir es un dolor de amar;
y al son de la garúa, en la antigua calleja,
me invade un infinito deseo de llorar.
Que son cosas de niño, me dices;
Quién me diera tener una perenne inconsciencia
infantil;ser del reino del día y de la primavera,
del ruiseñor que canta y del alba de Abril.
Ah, ser pueril, ser puro, ser canoro, ser suave;
trino, perfume o canto, crepúsculo o aurora!
Como la flor que aroma la vida y no lo sabe,
como el astro que alumbra las noches y lo ignora.
TALLER:
1. ¿A que se refiere el autor cuando dice “se va con algo mio?
2. ¿Por qué le cuesta dejarlo ir?
LA POESÍA DE SILVA QUE LOS ECUATORIANOS MÁS CONOCEN
En voz de el cantante popular ecuatoriano más aclamado.
Silva murio al suicidarse dos días después de escribir esta poesía a su amada:
http://www.inquito.com/ecuamusica/el_alma_en_los_labios.mp3
El Modernismo en la Poesía Ecuatoriana
El modernismo llegó tarde al país y encontró adeptos en un grupo de poetas casi adolescentes, fanáticos de Verlaine, de Francia, del esplin, del amor y de la muerte. Desgarrados y desgarradores, estos enormes poetas imberbes crearon una aluvial lírica del amor imposible, un canto etereo en el que la muerte se anunciaba a cada paso. Bebieron de la copa de la vida hasta el delirio, se perdieron en la neblina gris del alcohol y los excesos y, cual fantasmas, desaparecieron, dejando apenas el recuerdo de sus versos primeros, de sus canciones, de su voz fantasmal que no se apaga. Eran "los decapitados": Medardo Angel Silva, Arturo Borja, Humberto Fierro, Ernesto Noboa.
Sobre el Medardo Angel Silva la página web de la Casa de la Cultura Ecuatoriana resalta:
Medardo Angel Silva entre Ruben Dario y lo francesA Medardo Angel Silva se lo considera el representante principal de la lírica modernista ecuatoriana su vida se desarrolló entre los años 18998 y 1919, la obra de este escritor recoge aportes de la poesía francesa, de autores como Baudelaire, Verlaine Samain, etc a demás de un reconocido a porte del poeta nicaragüense Rubén Darío.
Sus orígenes son humildes -a diferencia de otros poetas de su generación – y sus condiciones dan origen a un tipo de poesía no de inconformidad social, sino mas bien de tipo cultural. No se debe perder de vista que Silva, aunque estéticamente cercano a los poetas ecuatorianos antes mencionados, vivía en Guayaquil, un puerto cuya actividad comercial y social posibilitó que el modernismo se instalara de una manera peculiar y que se viviera la entrada a la vida moderna de una manera distinta y con motivaciones poéticas diferentes, pues en esa ciudad, en las primeras décadas del siglo XX, la intelectualidad todavía estaba muy determinada por el liberalismo.
Medardo Angel Silva fue mucho mas que un vate frívolo que cantaba versos melancólicos y quien, supuestamente, se suicido por un amor frustrado. Debido a su sensibilidad por lo nuevo en el Arte y su afán por superarse y realizarse plenamente como creador, desde el momento en que comenzó a escribir dio a las letras ecuatorianas una nueva dimensión. Pero, además de preocuparse por su propia experimentación y exploración artística, Silva se lanzó a defender incansablemente los intereses del arte nacional. Describiendo por una parte, los problemas y las deficiencias del medio y, por otra parte, inspirando a sus contemporáneos a ser guardianes fieles de la cultura. De modo que, si bien murió poco después de publicar sus ideas respecto a la formación de un ateneo. Su defensa constante del artista ecuatoriano sirvió de ejemplo cuando 25 años mas tarde se fundó bajo la dirección de Benjamín Carrión la CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA. Es así como sus esfuerzos por contrarrestar la orientación mercantil de sus sociedad no se perdieron por completo ni tampoco fue en vano el haber afirmado que – soy de los que mas ardientemente han luchado por los intereses del Arte puro, noble y sereno. Michael Handelsman opina sobre Silva y dice: Medardo Angel Silva: redescubriendo a un modernista ecuatoriano y paladín del arte nacional- Incursiones en el mundo literario del Ecuador.
http://cce.org.ec/index.php?id=100&id_sub=244&action=mi